

Los títeres manejados por Rey Antonio Ortiz, Javier Ortiz y Karen Olivera promueven valores cooperativos que sientan bases para la convivencia pacífica. (El Nuevo Día / José R. Madera)
Pensar en títeres, para mucha gente, es pensar en personajes de tela o en los Muppets
- cosas que no hacen mucho más que entretener a los niños por un
minuto. Pero son
las cosas divertidas las que ofrecen la mejor oportunidad para educar. Eso se ve
en el trabajo de El Mundo de los Muñecos, un grupo teatral familiar que, tras tres
generaciones, ha apoderado a niños y jóvenes con sus mensajes de paz y autoestima,
transmitidos a través de obras dinámicas de títeres.
Si alguien como un profesor habla sobre la prevención de drogas, (por ejemplo), la gente pone una pared , dijo Javier Ortiz Cortés, cuyo padre fundó el grupo en 1978. Con los títeres esa pared cae .
Su esposa Karen Olivera a quien conoció cuando los dos estudiaban teatro explicó que el títere puede decir lo que quiera, y la gente tiende que recibir lo que dice este títere .
Es su cualidad juguetona lo que hace a los títeres mejores portavoces de mensajes positivos, según Ortiz y Olivera. Se ríen (los espectadores), pero (hay) momentos de mucha reflexión , aseguró Ortiz.
Vemos al niño como una persona capaz y inteligente , dijo Olivera. 'Hablamos con mucho respeto . Además de ganar el respeto y la atención de los niños, esta filosofía hace sus piezas más atractivas para adultos también.
El Mundo de los Muñecos tiene un repertorio de obras que tocan temas desde responsabilidad personal hasta prevención del suicidio. A veces se les pide desarrollar obras sobre algún asunto, pero a menudo los temas surgen porque nos preocupan , dijo Ortiz.
Su obra más reciente, El Taxi Cooperativo , viene de su filosofía como miembros de la Cooperativa de las Artes Representativas, y fue creada a petición del Credicentro Co-op, con sede en Barranquitas. Promueve los valores básicos de cooperativismo, que, según Ortiz, se puede aplicar a la familia, a la escuela; son valores universales .
El primer valor, igualdad, es bien pertinente hoy en día. Cuando uno trata a la gente como iguales, ya comienza una dinámica de respeto , dijo Ortiz. Todos valemos nuestra humanidad . Los cinco valores más destacados en la obra democracia, responsabilidad, ayuda mutua, equidad, y solidaridad también fomentan una cultura de paz. Democracia, explicó Ortiz, nos da el poder de tomar decisiones por el bien común , y la solidaridad nos une ante cualquier necesidad de la vida.
Su trabajo ha mantenido unida a esta familia por más que 30 años. Después de asistir a un festival de títeres en Texas en 1978, el escritor y dirigente del teatro, Rafael Ortiz, vio todo el mundo de posibilidades de los títeres , según su hijo Javier. Fundó El Mundo de los Muñecos integrando la participación de su esposa, sus cuatro hijos y dos sobrinos. Javier Ortiz describió esta etapa de su juventud como una aventura , en la cual la familia viajaba por todo Puerto Rico con funciones cada semana. Ahora los tres hijos de Ortiz y Olivera participan y, según Olivera, ellos ya tienen conciencia de la importancia de esta labor .
La labor de transmitir valores positivos a través del teatro está vinculada tanto a su fe católica como a su identidad artística. Es una manera, según Olivera, de poner la labor artística al servicio de la sociedad .
El trabajo de El Mundo de los Muñecos demuestra que no toda la labor social exige un tono grave; sus obras tratan de temas serios, pero dijo Ortiz, además es (pasar) un rato alegre, ver una obra de títeres . A través de este medio, el mensaje es efectivo.



Títeres que enseñan paz
Un proyecto cultural y familiar promueve con creatividad las destrezas de convivencia al público infantil
Por Claire Thompson / claire.thompson@elnuevodia.com